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25 March 2015

Ganadora de la Lotería de Visas proveniente de Ruanda alcanza el “Tope de la Montaña”

Después de la matanza de 800,000 personas en Ruanda en el 1994, Bernadette Mutirende quería centrarse en construir una vida mejor para sus dos hijos, Chris y Nadine. En su lugar, se encontró luchando por limpiar el nombre de su ex marido, quien fue encarcelado bajo acusaciones de genocidio. "Hice lo que pude para demostrar su inocencia", dice ella, "lo que repercutió en persecuciones y amenazas hacia mí, y finalmente me vi obligada a huir del país".

En el 2001 se fue a Francia, donde recibió asilo político. "La primera razón que me trajo a Francia fue encontrar un lugar seguro para cuidar de mis niños, en el que no recordaran constantemente que a su padre le llamaba un perpetrador genocida. La segunda razón era poder estar libre para continuar la batalla por la liberación de su padre, que hice de forma segura a través de Abogados sin Fronteras".
En el 2002, un tribunal encontró a su ex marido no culpable, liberándolo después de ocho años de prisión. Para entonces, Bernadette había construido una nueva vida en Lyon, al este de Francia. Allí conoció a Pierre Colin, un ingeniero de tecnología de información y desarrollador de bases de datos de Bélgica. Tenía una empresa de IT en Salon-de-Provence al sur de Francia, donde vivía, pero viajaba a ver clientes en Lyon.

"Nos conocimos en junio del 2005 a través de un amigo común que era cliente de Pierre", dice Bernadette. Un año más tarde, Pierre le pidió que se uniera a su empresa. Se trasladaron a Aviñón, al norte de Salon-de-Provence y en noviembre del 2008 se casaron. Pero Bernadette todavía tenía un deseo.

"Antes de siquiera salir de Ruanda, ya estaba deseando tener la oportunidad de, en un momento determinado de mi vida, trabajar y vivir en EE.UU.", dice ella. "De 1997 al 2001 trabajé para Africare en Ruanda. Esta era una organización no gubernamental estadounidense con sede en Washington, DC, y me sentí más cerca de EE.UU. Eso me hizo feliz".

Después de que Bernadette conociera a Pierre, ella le habló de su deseo. "Para mi sorpresa, Pierre me dijo que desde que era un adolescente, ese era su sueño también. Pensé que estaba soñando, porque no podía imaginar un belga queriendo venir a Estados Unidos... ¿para qué? "

 Ella le habló del Programa de Visas de Diversidad, a menudo llamado lotería de visas. Cada año, en virtud de un mandato del Congreso, el Departamento de Estado selecciona a solicitantes provenientes de países con tasas históricamente bajas de inmigración a EEUU para que vengan a Estados Unidos como residentes permanentes. Para el año fiscal 2016, hay disponibles 50.000 visas de diversidad. El plazo de inscripción para éstas fue del 1 de octubre al 3 de noviembre de 2014.

No hay ningún costo para inscribirse en la lotería anual.

La pareja llenó los formularios de inscripción en línea el año 2007 para la lotería del 2009. Bernadette dice: "La primera vez que lo hicimos, yo gané. ¡Así que decidimos dejar todo lo que teníamos y venir a vivir nuestro sueño! "

Durante los últimos cuatro años, ella ha trabajado en la Oficina de Asuntos Jurídicos en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. Actualmente está asignada a la Oficina de Enlace de Respuesta al Ébola de la ONU.

 Pierre trabaja en Florida como director de IT de una empresa de implantes dentales, pero pasa una semana al mes en la casa de la familia en Nueva Jersey. Él compensa este tiempo trabajando los fines de semana, dice Bernadette. "Esto ha sido difícil para nosotros debido a la distancia, pero fue el precio que tuvimos que pagar para poder ser capaces de costear las matrículas de los niños. Chris acaba de terminar su bachillerato en IT en diciembre pasado. Ahora Pierre está buscando un trabajo en el área de Nueva Jersey o Nueva York para que podamos vivir juntos".


Desde la izquierda, Pierre Colin, Bernadette Mutirende y sus hijos, Nadine y Christian.
 
El viaje de febrero a su casa incluyó un hito para la familia. El 25 de febrero, Pierre, Bernadette y Nadine, de 25 años de edad, se convirtieron en ciudadanos estadounidenses. Ellos hicieron el juramento de lealtad con otros 27 candidatos a la ciudadanía de 20 países en la Oficina Local de USCIS en Newark, Nueva Jersey. Mirando hacia atrás en su jornada, Bernadette dice: "Ahora soy una ciudadana de la superpotencia mundial. ¿No es un milagro? Realmente me siento bendecida. Yo venía de un pozo profundo y ahora estoy en la cima de la montaña".

 "Cuando me fui de Ruanda en el 2001, quise asegurarme de que mis hijos crecieran en un país sin divisiones étnicas y odio, con libertad de expresión y libertad de pensar," dice ella. "Yo no tengo riquezas materiales, así que al venir a esta tierra de oportunidades quise que mis hijos tuvieran esas mismas oportunidades de participar en la construcción de este país y asegurar un mejor mañana para sus propios hijos."

Ella dice que espera con ansias que Chris, de 22 años, pueda obtener la ciudadanía americana.
 También está a la espera de poder hacer un viaje en familia este mes de agosto a Ruanda. Será el primer viaje de Bernadette con sus hijos a su país natal desde el 2001. "Este viaje es como una peregrinación para nosotros. Nadine y Chris me están haciendo preguntas sobre lo que pasó durante el genocidio del 1994. No es fácil volver a enfrentar el pasado, pero es algo que se tiene que hacer".

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