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08 October 2014

Cómo un violinista y un poeta, en costas opuestas, celebraron su nueva ciudadanía estadounidense

En conmemoración de la Semana de la Constitución de 2014, USCIS dio la bienvenida a más de 27,000 nuevos ciudadanos en más de 160 ceremonias de naturalización a través de la nación celebradas del 17 al 23 de septiembre.

La historia de cada persona añade una hebra única en el lienzo que conforma nuestro país. En el caso de Augustin Hadelich, añade una serie de cuerdas de violín. El virtuoso de 30 años se convirtió en ciudadano de Estados Unidos en la Ciudad de Nueva York el 17 de septiembre.
 
El violinista de renombre mundial, Augustin Hadelich, quien de niño recibió quemaduras severas, toca “America the Beautiful” durante su ceremonia de naturalización llevada a cabo en un tribunal de Nueva York.

Hadelich ha participado en cientos de conciertos alrededor del mundo. Pero su rendición de “America the Beautiful” durante la ceremonia de naturalización fue realmente destacada. Fue su primer actuación en público como ciudadano estadounidense, por lo que según dijo a los periodistas presentes, “Definitivamente, nunca la olvidará” la ocasión por “lo que la canción significa para todos; es muy especial”.

El joven comenzó tocando el violín siendo un pequeño niño en la Toscana, Italia. “Mis hermanos mayores estaban ya haciendo música, así que mi padre comenzó a llevarme con otros maestros, la mayoría alemanes. Para cuando yo tenía 9 o 10 años, ya estaba haciendo viajes frecuentes a Alemania, tal vez una vez al mes, y estaba haciendo mis primeras presentaciones”, nos dijo.

Cuando tenía 15 años, sufrió lesiones devastadoras durante un fuego en la finca de sus padres en la Toscana. Sufrió quemaduras extensas en la parte superior de su cuerpo, incluyendo en su cara y su brazo derecho - el brazo con el que sostenía el arco de su violín. Aun así, superó sus lesiones y tan sólo cuatro años más tarde fue aceptado en la prestigiosa Juilliard School en Manhattan.

“Yo vine a Estados Unidos en el otoño de 2004 a estudiar violín. De inmediato quedé asombrado de lo abierto, hospitalario y tolerante que este país es”, dijo. “Convertirme en ciudadano representa un hito para mi vida y mi trabajo aquí en Estados Unidos, ahora y en el futuro”.

Por su parte, Carlos Jainga es un artista de diferente tipo que también se convirtió en ciudadano el 17 de septiembre junto a su esposa Estrella. La pareja de filipinos fueron naturalizados en una ceremonia en el centro de convenciones de Los Ángeles. Fue tanta su emoción que de inmediato compuso un poema para los oficiales locales de USCIS, y procedió a explicarle a la Oficial de Asuntos Públicos Claire Nicholson que de hecho, se dedica a hacer poesía en su tiempo libre. Esto fue lo que escribió:


El poeta Carlos Jainga y su esposa Estrella, prestan su Juramento de Lealtad en el Centro de Convenciones de Los Ángeles.

Posdata en el día de la Ciudadanía

Ellos vinieron
de diferentes colores,
blanco, negro, marrón
en colores de piel monocromáticos.
Ellos vinieron
de diferentes tamaños
pequeño, mediano, grande
de diferentes estaturas, bajos y altos.

Ellos vinieron
de diferentes países
en acrónimo alfabético
representando todas las nacionalidades.

Ellos vinieron
a encontrarse en un mismo centro,
atraídos por el poder de la ciudadanía.
ellos vinieron
ser parte de América
y vivir bajo la verdad inmutable
engravada en el lema “Todos somos uno”.

(Traducción provista por USCIS)

El poema de Carlos Jainga, reproducido aquí con su autorización, celebra la realidad del sueño americano para muchos que ahora llaman a Estados Unidos “mi casa”.

 

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1 Comments:

At November 20, 2014 at 4:37:00 AM EST , Anonymous Juan said...

Me parece todo un ejemplo de superación en el que hay que fijarse para darse cuanta lo flojo que somos y con la felicidad con la que nos quejamos de todo...

 

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